Cuando los Scouts nos convertimos en Artesanos de la Paz

Delegación-gobierno

Los Scouts salvadoreños (entonces de uniforme kaki) como garantes de la neutralidad del proceso de diálogo, La Palma 1984

Por Pedro Lemus.-  El camino que terminó en el Castillo de Chapultepec, México, el 16 de enero de 1992 con la firma de los Acuerdos de Paz inició el 15 de octubre de 1984 en la iglesia del municipio de La Palma, departamento de Chalatenango cuando El Salvador ya llevaba a cuestas cuatro años de guerra civil.

En esa ocasión, el entonces presidente José Napoleón Duarte hizo un llamado a la negociación a las fuerzas guerrilleras aglutinadas en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Se pactó día y fecha.

Ambas partes, además, acordaron que ninguno de sus efectivos armados estaría en la ciudad y que se delegaría la logística en los Scouts de El Salvador y la Cruz Roja. 

La delegación del Frente Democrático Revolucionario-Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional: a la izquierda Facundo Guardado, a la derecha Nidia Días y al centro y de blanco Guillermo MAnuel Ungo (hablando por micrófono) y Rubén Zamora.

El prestigio y la confianza en los jóvenes uniformados (en ese entonces) de color kaki y pañoletas al cuello se hacía patente a nivela nacional e internacional. Un ejército de muchachos para garantizar el primer acercamiento de dos bandos enfrentados militar e idológicamente.

A la interna de los Scouts hubo planes de contingencia. Era una posibilidad real que se desencadenaran combates en el lugar a pesar de lo pactado. Esta parte de la operación consistió en identificar las vías de evacuación de la ciudad y reagruparse nuevamente a cuatro kilómetros al norte, es decir, en el Campo Escuela Atlacat. 

Por suerte, esto nunca tuvo que ser ejecutado.  

Presidente José Napoleón Duarte (al micrófono) junto a la comitiva gubernamental

“Quienes garantizaron las platicas previas a la firma, donde la seguridad no se garantizó a base de armas sino de ciudadanos que cifran su honor en ser dignos de confianza, gracias a los Scouts de esos años por garantizar la paz”, compartió una vez el consejero rover Carlos Retana al hacer una retrospectiva del momento.

En su visita a El Salvador en 1983, el papa Juan Pablo II dejó una frase a todos los salvadoreños: “sean artesanos de la paz”; y con hechos, los Scouts dijimos en La Palma “Siempre Listos”.

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Acerca de Pedro Lemus Guardado

Fotoperiodista y remedo de periodismo deportivo. Soy Scout y no vendo galletas, me encantan los libros y tengo pocas excusas para rechazar un café. Mi deporte favorito es arreglar el mundo.-

Publicado el 16 enero, 2014 en nuestra historia y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Muchas gracias por compartir este importante capítulo de nuestra historia; es un orgullo formar parte de este movimiento que tantas cosas buenas ha hecho por la humanidad, y que día a día trabaja por dejar este mundo en mejores condiciones de como lo hemos encontrado!

  2. Muchas felicidades por su labor, pienso que los jóvenes deben de nuestro país deben buscar distracciones sanas como las que ustedes practica. Quizás si todos fueran así no habría tanta violencia en El Salvador.Saludos!

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